LA PIOMETRA, LA URGENCIA QUE PUEDE EVITARSE CON LA ESTERILIZACIÓN


La piometra es una infección de la matriz que aparece sólo en perras no esterilizadas y que si no es tratada con rapidez puede producir la muerte de nuestra mascota. Es por ello que debemos estar atentos si nuestra perra comienza a presentar los síntomas de esta enfermedad.

Tema: Veterinaria - Autor: DOGKING

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En el quirófano por piometra

Troya es una braco de 10 años que ya la conocíamos pues tuvo que ser intervenida por sufrir varios tumores mamarios que debidamente le fueron extirpados. La causa por la que se presenta esta vez en nuestra clínica es una piometra y, al igual que anteriormente, de ser una perra no esterilizada no le habría pasado.

En nuestro centro insistimos mucho en la esterilización temprana ya que, entre otras ventajas, previene de graves enfermedades como los tumores mamarios o la piometra.

La piometra es una grave infección de la matriz del útero que se produce en el periodo posterior al celo. Aparece como consecuencia de que el cuello del útero ha permanecido abierto y ahora comienza a cerrarse por lo que algunas de las bacterias que se encontraban en la vagina se adentran hasta la matriz. En este periodo, a veces ocurre una anomalía relacionada con el aumento de la progesterona que produce unas condiciones muy favorables para que estas bacterias se reproduzcan, y es entonces cuando se da la infección conocida como piometra.

Las bacterias generan una enorme secreción de pus que inflama la matriz y que si no se trata a tiempo puede tener consecuencias mortales derivadas de un fallo renal o una peritonitis. Puede ocurrir a cualquier edad, aunque es más común en perras de edad avanzada.


¿Mi perra tiene piometra?

La piometra es una infección muy grave que, como ya hemos dicho, puede provocar la muerte si no se trata a tiempo. Es por ello que debemos estar atentos si nuestra perra muestra los signos de esta enfermedad. Para ello hay ciertas cosas que es importante saber:

  • El máximo riesgo de aparición ocurre entre la sexta y la octava semana después del inicio del celo. Si nos encontramos en este periodo y notamos a nuestra perra rara, deberíamos acudir al veterinario.
  • Existen dos tipos de piometra: la cerrada y la abierta. La segunda es la más común y resulta más sencillo darnos cuenta del problema ya que la vulva va expulsando el líquido purulento que segregan las bacterias en la matriz. Es importante que no confundamos este líquido con el sangrado del celo. Si nuestra perra ha tenido el celo hace un mes o mes y medio, ese líquido no es sangre sino pus.
  • Cuando una perra sufre piometra es muy probable que beba en exceso y también orine en exceso, sin embargo presentará signos de deshidratación. Podemos saber si nuestra perra esta deshidratada estirando la piel del cuello y soltándola. Si tarda en volver a su forma original, nuestra perra sufre deshidratación.
  • Una perra con piometra suele mostrarse cansada, desanimada y con poco interés por la comida.
  • La solución a la piometra es la cirugía en la mayoría de los casos y se procede como en una esterilización normal exceptuando el extremo cuidado en la manipulación de la matriz. En algunas piometras abiertas que son detectadas de forma temprana y en perras jóvenes y sanas el veterinario puede recomendar un tratamiento que no requerirá pasar por el quirófano. Sin embargo, siempre recomendamos que se le esterilice para que no vuelva a sufrir otra piometra.


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    Comentarios

    Alex

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